
¿Debemos hablar de Coccidios solamente?
Frecuentemente, cuando hablamos de salud intestinal lo primero que surge es la coccidiosis; y no es para menos, nadie duda de su enorme trascendencia en el éxito de la producción avícola. Sin embargo, desde hace un tiempo, estamos tomando a la salud intestinal como un complejo ecosistema en donde no solo los coccidios son protagonistas. Hoy es más adecuado hablar de Microbiota, cuando nos referimos al conjunto de microorganismos que forman parte de tal ecosistema, integrado por un sinnúmero de bacterias, virus y protozoarios.
Específicamente en lo que hace a las bacterias podemos dividirlas en deseables y no deseables. Las primeras representan cerca del 90% de la Microbiota, mientas que las no deseables, también llamadas remanentes no deberían superar el 0,01%. En el medio hay una categoría de bacterias denominadas acompañantes que representan el 0,1% del total.

Entre las primeras se encuentran aquellas llamadas benéficas o simbióticas en proporción de aproximadamente 109 unidades formadoras de colonias(ufc)por gramo decontenido intestinal. Aquí tenemos a Bacteroides, Eubacterias, Lactobacilos y Bifidobacterias. En la segunda categoría, las acompañantes, con concentraciones promedio de 106,5/g encontramos E. coli, Estreptococos y Enterococos. Por último, entre las remanentes en concentraciones de no más de 104/g se encuentran Clostridios, Salmonelas, Estaphylococcos, Pseudomonas, E. coli enteropatógenas, Proteus y Campylobacter.
Pero, estos valores son en realidad un promedio ideal puesto que en condiciones fisiológicas normales, varían de acuerdo a las diferentes edades de los animales, estableciendo una suerte de cronología de prevalencia a lo largo de su vida. Es importante saber al respecto tal como destacan Apajalahti y col., (2004) que el remanente de vitelo representa un excelente medio de nutrientes para la primera colonización del intestino. De tal manera que, un día después de la eclosión la densidad bacteriana en íleon y colon en pollos parrilleros puede alcanzar de 108 a 1010 ufc por gramo de contenido digestivo respectivamente. El número de microbios excede los 1011 ufc/gr de contenido cecal durante los primeros tres días post-eclosión y permanecen relativamente estables por los siguientes 30 días.
A pesar de lo expresado, en los sistemas de crianza modernos, la microflora intestinal de las aves se desarrolla muy lentamente debido a la ausencia de contacto entre el pollito y la gallina y por los procesos de higiene y desinfección que, justificadamente, se realizan en los galpones. Existe un claro retraso en la colonización de bacterias benéficas que puede resultar en el desarrollo de microorganismos perjudiciales para la salud del ave.

El equilibrio de la microbiota está también regulado o, mejor dicho influenciado por múltiples factores, entre los cuales el tipo de alimento, es fundamental. Los mismos autores (Apajalahti y col.) señalan para el contenido cecal, claras diferencias entre dietas con base en maíz y en trigo ya que cada microorganismo tiene requerimientos metabólicos que condicionan su crecimiento en función del sustrato ofrecido en la luz intestinal.
El último grupo citado más arriba integrado por microorganismos potencialmente patógenos es aquél que debemos tener en cuenta al momento de cuidar el equilibrio de la Microbiota intestinal, ya que un exceso en sus concentraciones traerá aparejado, el desarrollo de múltiples patologías, entre ellas los clásicos brotes coccidiales, con el consiguiente deterioro productivo.
Desde hace un tiempo el estudio de la microbiota se ha intensificado habida cuenta de la importancia que se le asigna de manera creciente a la integridad y al funcionamiento del tracto intestinal. La necesidad de reemplazar a los productos de síntesis química por aquellos de origen natural aceleró el proceso de búsqueda de alternativas y con ello las investigaciones. Hoy se está prestando creciente atención a la caracterización de la Microbiota mediante el uso de métodos moleculares.
Como se dijo el uso de productos de síntesis química se encuentra cada vez más restringido, debemos, por ello, recurrir al creciente número de productos naturales que se viene desarrollando y entre los cuales los complejos herbales representan, por sus características, la alternativa natural con mejor futuro, justamente por ser los que con mayor precisión reproducen las condiciones que nos brinda la naturaleza en estado más puro y genuino.
Dr Mauricio E. De Franceschi
Profesor Emérito
Director Especialización en Producción Avícola
Universidad Nacional de Luján
Buenos Aires, Argentina
